BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Elijo no guardar silencio
en este típico raudal de arabescos sinuosos
y tenaces, mi rabia disoluta, tu espléndido orgullo
el quebranto de una necesidad que obliga exclusivamente
a la palabra, silenciosa o caudal de indiferencia, oh
brusca deliberación en tus senos prostituida.
Preservo el instante, medito sobre raíces ocultas,
destruyo los momentos etéreos en que las tumbas
buscan su apósito irreal. Venerablemente
mi ciencia de maletas contempladas, sangra su propio
tumor ignaro. Libertad? Fundo el cuerpo, lo
amortiguo con secuencias de fonemas y lo idolatro.
©
en este típico raudal de arabescos sinuosos
y tenaces, mi rabia disoluta, tu espléndido orgullo
el quebranto de una necesidad que obliga exclusivamente
a la palabra, silenciosa o caudal de indiferencia, oh
brusca deliberación en tus senos prostituida.
Preservo el instante, medito sobre raíces ocultas,
destruyo los momentos etéreos en que las tumbas
buscan su apósito irreal. Venerablemente
mi ciencia de maletas contempladas, sangra su propio
tumor ignaro. Libertad? Fundo el cuerpo, lo
amortiguo con secuencias de fonemas y lo idolatro.
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