
En busca de su princesa
Salió del castillo que habitaba
unos días, y con gallardía y valentía,
se colocó su armadura y emprendió
camino sobre su corcel alado llamado pegaso,
aquel blanco y reluciente, tan mágico
como veloz en su vuelo y su galopar,
solo la belleza de los unicornios se comparaba.
Cuando el caballero llegó al sendero
que rodeaba la montaña,
el olor a putrefacción lo alertó;
y sin pensar a un dragón encontró,
pero... En su garra alguien cargaba,
¡ Era su princesa! Pensó y luchó
para salvarla y aunque al vencer resultó no ser
continuo por el camino aguardando la batalla
hasta encontrar a Dimaronna.
Puesto que así se llamaba su damisela,
(Di= Diosa, ma= Margarita, ro= rosa, nna= nocturna)
la dama a quién salvaría hasta de titanes y dioses,
y mientras no lo logre al castillo no regresará.
@ Carlos Andrés, 29-12-2022®
Última edición: