Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oculto en el envés de mi armadura
-cerquita al hacedor de mi latido-
pervive el percutor de mi estallido
goloso como fruta que madura.
Repara mi esternón con su lisura
-regalo que del cielo ha recibido-;
oculto tras la piel, esclarecido,
habita el constructor de mi escritura.
Vestido con el frac del sentimiento
se muestra por la musa engalanado
y alado se despliega en un momento
un sueño como brillo nacarado,
fulgente por sentirlo en lo que siento
si siento que lo escribo enamorado.
-cerquita al hacedor de mi latido-
pervive el percutor de mi estallido
goloso como fruta que madura.
Repara mi esternón con su lisura
-regalo que del cielo ha recibido-;
oculto tras la piel, esclarecido,
habita el constructor de mi escritura.
Vestido con el frac del sentimiento
se muestra por la musa engalanado
y alado se despliega en un momento
un sueño como brillo nacarado,
fulgente por sentirlo en lo que siento
si siento que lo escribo enamorado.
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