Libre Poemario
Poeta recién llegado
En la desesperación la locura y la manía, gritan por salirse de su vaina.
Me arrastran como un trasto viejo a la melancolía, sentir que mi vida es una parodia de promesas, caer en la desolación y ocultarme de tras de mi inútil formalidad, no gritar para pedir ayuda Fuego que se consume y deja solo los restos de los maderos que antes de encenderse fueron árbol y antes de eso aun fueron raíz. Todo se consume de a poco o se malgasta tan inescrupulosamente que terminas caminando en la cornisa de la desorientación, frustrado o glorificado por momentos, altanería o bajeza absoluta tintes de la vida que van, ni vienen, la felicidad prometida solo es la imagen del televisor con las chicas bonitas y los chicos sonrientes que beben la gran bebida del momento mas importante de sus vidas. Solo nos venden la irrealidad de lo que no seremos ni somos y menos cuando la presión de la depresión presiona inconscientemente nuestros ánimos y un día o el otro nos enfocamos en el mal de dañarnos el alma mas de lo que esta. En un laberinto de conmociones, chocan los encontrados pensamientos, como si solo se tratara de paredes que se cruzan mientras camino hacia el frente, por todos lados Choca lo que sortea la vida como suerte y lo que busco como destino. Enfocar, mirar y hasta el observar resulta contraproducente en esta telaraña de sensaciones que da la vida.
Me arrastran como un trasto viejo a la melancolía, sentir que mi vida es una parodia de promesas, caer en la desolación y ocultarme de tras de mi inútil formalidad, no gritar para pedir ayuda Fuego que se consume y deja solo los restos de los maderos que antes de encenderse fueron árbol y antes de eso aun fueron raíz. Todo se consume de a poco o se malgasta tan inescrupulosamente que terminas caminando en la cornisa de la desorientación, frustrado o glorificado por momentos, altanería o bajeza absoluta tintes de la vida que van, ni vienen, la felicidad prometida solo es la imagen del televisor con las chicas bonitas y los chicos sonrientes que beben la gran bebida del momento mas importante de sus vidas. Solo nos venden la irrealidad de lo que no seremos ni somos y menos cuando la presión de la depresión presiona inconscientemente nuestros ánimos y un día o el otro nos enfocamos en el mal de dañarnos el alma mas de lo que esta. En un laberinto de conmociones, chocan los encontrados pensamientos, como si solo se tratara de paredes que se cruzan mientras camino hacia el frente, por todos lados Choca lo que sortea la vida como suerte y lo que busco como destino. Enfocar, mirar y hasta el observar resulta contraproducente en esta telaraña de sensaciones que da la vida.