tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Escaparemos consternados debajo de las luces violetas.
Sus ojos nos vieron retroceder nerviosos por el bosque.
Mientras corríamos no paraba de reírse de nosotros dos.
No puedo dejar de imaginar la sangre tibia en sus manos.
Su rostro azulado y esa mirada retorcida lo expresaba todo.
No hay mucho que pensar deberíamos irnos cuanto antes.
La imperturbable lluvia nos ocultará en los oscuros pastizales.
No más que una oportunidad tendremos en la confusa maleza.
Sus perros famélicos nos engullirían en minutos en el rastrojal.
Los calambres no me dejan pensar respiremos aquí por hoy.
No puedo borrar de mi mente la cara de dolor de aquel chico.
Vi a las bestias carroñeras alimentarse de su cuerpo agonizante.
Uno de ellos logró vernos corriendo mientras comía su cara.
Si hubiera sobrevivientes tampoco lograría regresar por ellos.
En el caso de regresar vivos a casa deberíamos volver armados.
Sus ojos nos vieron retroceder nerviosos por el bosque.
Mientras corríamos no paraba de reírse de nosotros dos.
No puedo dejar de imaginar la sangre tibia en sus manos.
Su rostro azulado y esa mirada retorcida lo expresaba todo.
No hay mucho que pensar deberíamos irnos cuanto antes.
La imperturbable lluvia nos ocultará en los oscuros pastizales.
No más que una oportunidad tendremos en la confusa maleza.
Sus perros famélicos nos engullirían en minutos en el rastrojal.
Los calambres no me dejan pensar respiremos aquí por hoy.
No puedo borrar de mi mente la cara de dolor de aquel chico.
Vi a las bestias carroñeras alimentarse de su cuerpo agonizante.
Uno de ellos logró vernos corriendo mientras comía su cara.
Si hubiera sobrevivientes tampoco lograría regresar por ellos.
En el caso de regresar vivos a casa deberíamos volver armados.