Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
Me encuentro deprimido cada noche
por su presencia, negra y absoluta,
y ese temor, maléfico fantoche,
con gran tristeza mi ánimo disputa.
Me veo en ese abismo desfondado
del que nunca vislumbro la salida,
celda de un corazón desesperado,
en su pena encerrado de por vida.
De esta lucha me pierdo en la porfía,
vana actitud de pugna, sometida
a un cruel abatimiento cada día.
Si mi ambición no empuña, decidida,
firme el timón, mi esencia sangraría,
de tal dolor y angustia malherida.
por su presencia, negra y absoluta,
y ese temor, maléfico fantoche,
con gran tristeza mi ánimo disputa.
Me veo en ese abismo desfondado
del que nunca vislumbro la salida,
celda de un corazón desesperado,
en su pena encerrado de por vida.
De esta lucha me pierdo en la porfía,
vana actitud de pugna, sometida
a un cruel abatimiento cada día.
Si mi ambición no empuña, decidida,
firme el timón, mi esencia sangraría,
de tal dolor y angustia malherida.