Armando Gómez
Poeta recién llegado
En la oración susurra el ahora
Los que conocimos el Himalaya estamos dispuestos a colorear el valle
Los que sufrimos por el mendigo, vemos la belleza del alma qué no se paga con monedas sobrantes
Pulgar arriba en las risas y penas
Si sabemos ayunar es para comer doble, o no comer nada pero llenar otros sentidos
Yo no colecciono cuerpos le dije en mi noche oscura ,
Pero me imagino hacerle un museo para si misma,
riéndonos de su inexistencia y saboreando el día que se desaparezca la culpa de todos
Los que sabemos que somos segregados por aquello que nos hizo únicos
Y qué nuestra otrora solo es un destello del camino
Para qué pase el siguiente
Como paciente y sanador
Del trabajo de una expansión que sabe que se significará, junto a su dignidad de los que saben ver
Por eso me cansé ya del sentido y pero aborrezco aquel absurdo qué desborda nada y parece no avanzar
Los errores existen para jugar, y Dios aprende de eso
La vida va y vuelve y yo la veo como una hipnosis
Soy el conquistador qué vio muy pocas riquezas en las luces artificiales
Hoy soy la luz tenue de un reencuentro con mi paz
A veces sueño sabiendo que estoy ahí, y me conozco tanto para tenerme compasión
porque ya la tuve con todos
Y es parte de un lugar donde entono mi música y trato de volver a dormir tranquilo
Al final otros hablaran por mi y eso es hermoso
Para qué el tiempo le de la razón al loco
Que entiende y calla, porque quien soy yo para cambiarla
Nadie dijo uno con voz irónica...
Los que conocimos el Himalaya estamos dispuestos a colorear el valle
Los que sufrimos por el mendigo, vemos la belleza del alma qué no se paga con monedas sobrantes
Pulgar arriba en las risas y penas
Si sabemos ayunar es para comer doble, o no comer nada pero llenar otros sentidos
Yo no colecciono cuerpos le dije en mi noche oscura ,
Pero me imagino hacerle un museo para si misma,
riéndonos de su inexistencia y saboreando el día que se desaparezca la culpa de todos
Los que sabemos que somos segregados por aquello que nos hizo únicos
Y qué nuestra otrora solo es un destello del camino
Para qué pase el siguiente
Como paciente y sanador
Del trabajo de una expansión que sabe que se significará, junto a su dignidad de los que saben ver
Por eso me cansé ya del sentido y pero aborrezco aquel absurdo qué desborda nada y parece no avanzar
Los errores existen para jugar, y Dios aprende de eso
La vida va y vuelve y yo la veo como una hipnosis
Soy el conquistador qué vio muy pocas riquezas en las luces artificiales
Hoy soy la luz tenue de un reencuentro con mi paz
A veces sueño sabiendo que estoy ahí, y me conozco tanto para tenerme compasión
porque ya la tuve con todos
Y es parte de un lugar donde entono mi música y trato de volver a dormir tranquilo
Al final otros hablaran por mi y eso es hermoso
Para qué el tiempo le de la razón al loco
Que entiende y calla, porque quien soy yo para cambiarla
Nadie dijo uno con voz irónica...