sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
En las profundidades de los truenos, los corazones rezaban entre un alma que se adentraba en la fascinación de un mundo entre vientos de poesías. Así hasta llegar a las brisas, se hundieron versos en las profundidades del ritmo, cayeron sus sabios horizontes para llamar a los cielos, así hasta fundir el beso en una vela. Llamando a las palabras que querían buscar su propio espíritu, no salían de su asombro que los llamados destinos, se harían tan aventureros que llamarían a las lágrimas del universo, ese que estaba repartido entre coplas que salpicaban a las notas melodiosas, así era el pálpito de un mundo coronado entre aventuras. No había más que ver a las lágrimas pestañear en los ojos del tiempo para alcanzar a los sueños y fundirse entre los ansiados versos que querían llegar a su propio vocabulario, ese que se decoraba para sacrificar su propio origen por un final donde cada letra sería la mirada de un profundo mensaje.