La luz se cuaja en el cristal,
se escapa despacio de la vidriera.
Los árboles mecen las sombras
y los pájaros gritan a la tarde
trayendo fresco en sus alas.
Resbala por entre las hojas la claridad
y mis ojos se acoplan
a su espesura verde.
En la silla de enea
mis pensamientos se mecen
para adormilar mis sentimientos que saltan
cada vez más despacio
y se agarran a la ventana de mi pecho
anhelando besos
que se prendieron, hace mucho,
en las hojas del naranjo.
Mi piel huele a azahar
y mi pequeño aliento
se desliza
queriendo quedarse,
invade toda mi sangre,
vuelve a mi boca
y salta en palabras.
¿Dónde estás ?
que sólo te consigo vivo en mis sueños
y en mis sueños dueles.
¿ Cómo ponerte de pié
en mi piel
si ardes en mi cama
y en mi vida duermes?
¡ A quién dirijo mis añoranzas
si sólo en un rincón pequeño de mis pensamientos,
de mis sentimientos vives!
A veces te acuno
sentimiento hiriente,
para que no llores
ni me rompas el alma.
No te quiero alimentar
pero por las noches tú saltas a mis sueños
y me dejas anhelo en la piel,
y mis surcos heridos
recuerdan tus manos
y ese día estoy triste.
se escapa despacio de la vidriera.
Los árboles mecen las sombras
y los pájaros gritan a la tarde
trayendo fresco en sus alas.
Resbala por entre las hojas la claridad
y mis ojos se acoplan
a su espesura verde.
En la silla de enea
mis pensamientos se mecen
para adormilar mis sentimientos que saltan
cada vez más despacio
y se agarran a la ventana de mi pecho
anhelando besos
que se prendieron, hace mucho,
en las hojas del naranjo.
Mi piel huele a azahar
y mi pequeño aliento
se desliza
queriendo quedarse,
invade toda mi sangre,
vuelve a mi boca
y salta en palabras.
¿Dónde estás ?
que sólo te consigo vivo en mis sueños
y en mis sueños dueles.
¿ Cómo ponerte de pié
en mi piel
si ardes en mi cama
y en mi vida duermes?
¡ A quién dirijo mis añoranzas
si sólo en un rincón pequeño de mis pensamientos,
de mis sentimientos vives!
A veces te acuno
sentimiento hiriente,
para que no llores
ni me rompas el alma.
No te quiero alimentar
pero por las noches tú saltas a mis sueños
y me dejas anhelo en la piel,
y mis surcos heridos
recuerdan tus manos
y ese día estoy triste.