En memoria de mí

luz gento

Poeta que considera el portal su segunda casa
Aquí estoy, Padre amado, construyendo
las horas, los minutos que me quedan.
Lentos se hacen, cargados los momentos
del fin en estos huesos que me hospedan.

Amarga es esta copa que he escogido,
traspasan las heridas que me aquejan,
mas nada duele más que el muy temido
instante de abandono que no esperan.

Marcarles con mi amor es lo que anhelo,
dejarles tu presencia, mi ternura,
servirles como esclavo sin flagelo,
que vean en mis ojos tu hermosura.

Y en agua fresca ahogan el orgullo,
en manos del Señor del Universo,
lavándoles los pies les hace suyos,
magnífica lección en tiempo adverso.

Mas no fuera completo sacrificio
si en el jugo que toman junto al pan,
no recuerdan la entrega y el servicio
de la carne y la sangre que les dan.

Es mi cuerpo y mi sangre lo que tengo,
mi amor que os ofrece lo que soy.
Por tu vida entrego mi abolengo
y en mi muerte, tu vida, al cielo doy.

Cumplida está mi hora, ya llegada,
trago amargo que abrazo yo por ti,
las ausencias de la vida ya negada
y en la cena tu memoria hacia mí.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba