EN MI TERRUÑO, SOY UN EXTRAÑO
Regreso al pueblo natal
con la alegría de querer sentir el ayer
y adentrándome en el mercado Municipal
busco al vendedor de la chicha tradicional.
Se refleja la extrañeza en mi ser
al contemplar el desolado anaquel
quejándose de su desnudez sin placer
por el reflejo del destino cruel.
Ya no está abarrotado de los dulces casero
y hay tan pocos verduleros
que ni siquiera se oye gritar del naranjero
ni vuela entre el ambiente el sonido del dinero.
Me frustro al no percibir el olor del ajo cocinado
ni tampoco el salpicar del aceite calentado
más aun las María, las de las empanadas
ni siquiera en este aposento son recordadas
Pregunto quién se llevó todo esto
y todos se callan como molestos
mis ojos sorprendidos se empañan por la ceguera
y con lamentos siento a esta gente como extranjera
Se vuelve a alojar en mi apetito
un aire de cargado de nostalgia oriental
con sabor de carite frito
y arepas de maíz pelado real.
Pero solo sera el recuerdo de antier
porque ahora ni hay ni la mazorca y ni la masa
como tampoco esta el pescado para comer
y hasta la misma plata escasa.
Mas lo que logro pensar con tan desenmaraño
que yo en mi terruño soy un extraño
porque me cambiaron a mi gente
y le robaron la sonrisa de su mente.
Ron
Regreso al pueblo natal
con la alegría de querer sentir el ayer
y adentrándome en el mercado Municipal
busco al vendedor de la chicha tradicional.
Se refleja la extrañeza en mi ser
al contemplar el desolado anaquel
quejándose de su desnudez sin placer
por el reflejo del destino cruel.
Ya no está abarrotado de los dulces casero
y hay tan pocos verduleros
que ni siquiera se oye gritar del naranjero
ni vuela entre el ambiente el sonido del dinero.
Me frustro al no percibir el olor del ajo cocinado
ni tampoco el salpicar del aceite calentado
más aun las María, las de las empanadas
ni siquiera en este aposento son recordadas
Pregunto quién se llevó todo esto
y todos se callan como molestos
mis ojos sorprendidos se empañan por la ceguera
y con lamentos siento a esta gente como extranjera
Se vuelve a alojar en mi apetito
un aire de cargado de nostalgia oriental
con sabor de carite frito
y arepas de maíz pelado real.
Pero solo sera el recuerdo de antier
porque ahora ni hay ni la mazorca y ni la masa
como tampoco esta el pescado para comer
y hasta la misma plata escasa.
Mas lo que logro pensar con tan desenmaraño
que yo en mi terruño soy un extraño
porque me cambiaron a mi gente
y le robaron la sonrisa de su mente.
Ron
Última edición: