salgomanzano
Poeta veterano en el portal
En mí hay
enorme opresión de palabras,
sin labios, en papeles.
Es difícil saber
quién eres.
Redondo viene
el beso
de los atardeceres...
Tú me das
al darte yo.
Yo te doy
al darme tú.
Te llevo en mí
y hablo tu nombre.
Estoy seco:¿lloverá mañana?
Por el camino nada:
ni tu voz de miel
ni tu rojo vestido,
sí mi silencio:
preguntas rizan
el borde de los labios.
En rosa y brisa
nacerá la mañana
-un café me subirá la tensión
anímica,venosa-.
Tengo la noche;
tú,tan dormida
al otro lado
del sueño -y que no veo,
ni tu pecho de sol,
ni tu jardín-.
Vivo sólo en la fe:
sin tu cuerpo, sin tu néctar
-en la cárcel me entraron-.
enorme opresión de palabras,
sin labios, en papeles.
Es difícil saber
quién eres.
Redondo viene
el beso
de los atardeceres...
Tú me das
al darte yo.
Yo te doy
al darme tú.
Te llevo en mí
y hablo tu nombre.
Estoy seco:¿lloverá mañana?
Por el camino nada:
ni tu voz de miel
ni tu rojo vestido,
sí mi silencio:
preguntas rizan
el borde de los labios.
En rosa y brisa
nacerá la mañana
-un café me subirá la tensión
anímica,venosa-.
Tengo la noche;
tú,tan dormida
al otro lado
del sueño -y que no veo,
ni tu pecho de sol,
ni tu jardín-.
Vivo sólo en la fe:
sin tu cuerpo, sin tu néctar
-en la cárcel me entraron-.