Deniak Alvarez
Poeta recién llegado
En mis vísceras
Esa mañana el espejo lucia distinto, como si me advirtiera algo, y como no lucir raro si los pedazos de mi piel estaban cayéndose, mi oreja colgaba de mi cabeza y me sentí asustado pero más tarde entendería, todos acabamos por entender solo hasta el final no cuando suceden estas cosas, y toque mi oreja con un poco de miedo, miedo al dolor pero finalmente la curiosidad me orillo a tocarla y la toque y me dolió un poco pero no lo suficiente como para dejar de hacerlo, y seguí moviéndola de lado a lado e incluso la retorcí un poco pese al dolor hasta que termino por ceder y resbaló por el contorno de mi cara ya también maltratada y cayo manchando la alfombra, y ahí permanecía un hueco en mi cabeza entre oscuro y rojizo, dolía un poco pero no lo suficiente como para dejar de introducir mi dedo en él, y con mi uña rasgaba las orillas de aquella herida cuando note que algo se desprendía de mis manos, mi dedo meñique tenía una rasgadura, deje el hueco de mi oreja en paz para ver que le sucedía a mi dedo, y comencé a moverlo despacio por temor a que se desprendiera como mi oreja, y primero sentí un cosquilleo pero no dolor y conforme comencé a moverlo sentí el dolor nuevamente, ese dolor que me causaba morbo, y esta vez no solo lo moví con mi otra mano sino que también lo mordí y sentía la textura de mi piel y de los pedazos que ya podía sentir de retazos en mi boca, el sabor de la sangre de mi dedo, ese dedo que me había acompañado en tantos años ahora nadaba en mi boca, en la fila de dedos que me cargo en la mano ya no existía el meñique, y los demás se sintieron solos, lo escupí y cayó cerca de mi antigua oreja, vaya, que extraña es la vida pensé en aquel momento que aun no comprendía pero, ¡aclaro!, habría de comprender al final ya que el ser humano no comprende hasta que todo ah pasado, en aquel momento tuve mis dudas y sospechas, había muchas incógnitas pero terminaría siendo más normal de lo que imaginaba, mirándome al espejo tras unas horas, note que mi ojo izquierdo se veía de un color distinto, muy opaco como sin vida, pálido, y comencé a tocarlo y pestañeaba mucho, me asuste de igual manera pero la curiosidad volvía a tomarme por la espalda con una navaja, y tome con mi mano sana una tenedor, y comencé por la orilla del ojo, y se sentía bien tallar aquel artefacto contra mi vista, me hizo ver muchos colores, y el dolor comenzó, esta vez dolió tanto que grite, pero la curiosidad no soltaba su navaja que empuñaba contra mi espalda, y continúe sacándolo, hasta que cedió, el liquido ocular me corría por la boca y parte de la nariz hasta mis ropas y la alfombra, y no paraba de sangrar y eyacular por el ojo, sabia amargo, como las penas del alma o como un corazón herido, sabia amargo, tarde un par de horas en recuperarme de aquel daño que yo mismo me provoque, y de pronto sentí algo dentro de mi algo estaba pasando en mis interiores y no me había dado cuenta, quizá por los dolores pasados pero ahora era obvio, y comprendería al final como buen ser humano, ¿cómo fui tan estúpido? Yo lo supe desde un principio, pero no le tome importancia debido a mi oreja, dedo y ojos muertos, hoy estaba pensando en ti y por dentro podía sentir que algo ardía, tenía que averiguarlo, ese ardor corría en mis adentros, en mis interiores desde que me levante, tenía que verlo, tenía que saberlo, así que abrí una de mis muñecas y casi fui alcanzado por lenguas de fuego era obvio lo que me pasaba me consumía por ti
Esa mañana el espejo lucia distinto, como si me advirtiera algo, y como no lucir raro si los pedazos de mi piel estaban cayéndose, mi oreja colgaba de mi cabeza y me sentí asustado pero más tarde entendería, todos acabamos por entender solo hasta el final no cuando suceden estas cosas, y toque mi oreja con un poco de miedo, miedo al dolor pero finalmente la curiosidad me orillo a tocarla y la toque y me dolió un poco pero no lo suficiente como para dejar de hacerlo, y seguí moviéndola de lado a lado e incluso la retorcí un poco pese al dolor hasta que termino por ceder y resbaló por el contorno de mi cara ya también maltratada y cayo manchando la alfombra, y ahí permanecía un hueco en mi cabeza entre oscuro y rojizo, dolía un poco pero no lo suficiente como para dejar de introducir mi dedo en él, y con mi uña rasgaba las orillas de aquella herida cuando note que algo se desprendía de mis manos, mi dedo meñique tenía una rasgadura, deje el hueco de mi oreja en paz para ver que le sucedía a mi dedo, y comencé a moverlo despacio por temor a que se desprendiera como mi oreja, y primero sentí un cosquilleo pero no dolor y conforme comencé a moverlo sentí el dolor nuevamente, ese dolor que me causaba morbo, y esta vez no solo lo moví con mi otra mano sino que también lo mordí y sentía la textura de mi piel y de los pedazos que ya podía sentir de retazos en mi boca, el sabor de la sangre de mi dedo, ese dedo que me había acompañado en tantos años ahora nadaba en mi boca, en la fila de dedos que me cargo en la mano ya no existía el meñique, y los demás se sintieron solos, lo escupí y cayó cerca de mi antigua oreja, vaya, que extraña es la vida pensé en aquel momento que aun no comprendía pero, ¡aclaro!, habría de comprender al final ya que el ser humano no comprende hasta que todo ah pasado, en aquel momento tuve mis dudas y sospechas, había muchas incógnitas pero terminaría siendo más normal de lo que imaginaba, mirándome al espejo tras unas horas, note que mi ojo izquierdo se veía de un color distinto, muy opaco como sin vida, pálido, y comencé a tocarlo y pestañeaba mucho, me asuste de igual manera pero la curiosidad volvía a tomarme por la espalda con una navaja, y tome con mi mano sana una tenedor, y comencé por la orilla del ojo, y se sentía bien tallar aquel artefacto contra mi vista, me hizo ver muchos colores, y el dolor comenzó, esta vez dolió tanto que grite, pero la curiosidad no soltaba su navaja que empuñaba contra mi espalda, y continúe sacándolo, hasta que cedió, el liquido ocular me corría por la boca y parte de la nariz hasta mis ropas y la alfombra, y no paraba de sangrar y eyacular por el ojo, sabia amargo, como las penas del alma o como un corazón herido, sabia amargo, tarde un par de horas en recuperarme de aquel daño que yo mismo me provoque, y de pronto sentí algo dentro de mi algo estaba pasando en mis interiores y no me había dado cuenta, quizá por los dolores pasados pero ahora era obvio, y comprendería al final como buen ser humano, ¿cómo fui tan estúpido? Yo lo supe desde un principio, pero no le tome importancia debido a mi oreja, dedo y ojos muertos, hoy estaba pensando en ti y por dentro podía sentir que algo ardía, tenía que averiguarlo, ese ardor corría en mis adentros, en mis interiores desde que me levante, tenía que verlo, tenía que saberlo, así que abrí una de mis muñecas y casi fui alcanzado por lenguas de fuego era obvio lo que me pasaba me consumía por ti