Poco a poco fuimos volviendo a nacer, esta vez de la forma en que ellos quisieron; creamos personas que tenían nuestros cuerpos pero cambiamos el alma. Porque otros estuvieran contentos olvidamos quiénes éramos, el miedo a ser señalados nos volvió cada vez más pequeños. Dimos todo por convertirnos en el prototipo de alguien normal; todo lo que queríamos y en lo que creíamos, es solo un recuerdo que se desvanece.
Y aquí estamos hoy, sintiendo que la sangre que corre por nuestras venas ya no es nuestra, sino de ellos.
Y aquí estamos hoy, sintiendo que la sangre que corre por nuestras venas ya no es nuestra, sino de ellos.