SOLCIEGO
Poeta asiduo al portal
Y continuó en su guitarra,
acompasado de un silbo sacro,
venciendo el tedio asido a su soledad,
no oía más que su tristeza,
prendida en el sonar de su silbo.
venciendo el tedio asido a su soledad,
no oía más que su tristeza,
prendida en el sonar de su silbo.
De pronto
su canción callaba
su canción callaba
en un efímero silencio
perdiendo de momento
en sus dedos la tonada
Lejos,
del eco se escuchaba su guitarra
dejando viajar al viento
la armonía de sus cuerdas,
al liso viento que la halaga,
» oh canto que no vuelvas»
vete solitario… vete…
y desgájate al viento,
vete, para que me dejes sentir lo que siento,
para que en la nostalgia de mi canto
se ahoguen todas las penas que llevo.
Absorto, vio a lo lejos
en la bruma de la tarde,
danzar tal vez su tonada,
entre remolinos de polvo y de viento
sobre el lomo del camino pálido y seco
cansado, lejano, marchito y sediento,
como la tonada que en sus labios va tejiendo
perdiendo de momento
en sus dedos la tonada
Lejos,
del eco se escuchaba su guitarra
dejando viajar al viento
la armonía de sus cuerdas,
al liso viento que la halaga,
» oh canto que no vuelvas»
vete solitario… vete…
y desgájate al viento,
vete, para que me dejes sentir lo que siento,
para que en la nostalgia de mi canto
se ahoguen todas las penas que llevo.
Absorto, vio a lo lejos
en la bruma de la tarde,
danzar tal vez su tonada,
entre remolinos de polvo y de viento
sobre el lomo del camino pálido y seco
cansado, lejano, marchito y sediento,
como la tonada que en sus labios va tejiendo
Y continuó en su guitarra,
entrelazando notas
con su silbo sacro,
atreviéndose entonces
con palabras casi apagadas
con su silbo sacro,
atreviéndose entonces
con palabras casi apagadas
desde su propia alma,
extraer aquellos versos dolidos,
oh mujer
… que cerca te tengo, mas no te veo.
oh mujer
extraer aquellos versos dolidos,
oh mujer
… que cerca te tengo, mas no te veo.
oh mujer
… que me das tus besos, más no tu cuerpo.
oh mujer
… que me das tu cariño, mas no lo siento.
oh mujer
…que ayer te amé, mas hoy te anhelo.
oh mujer
…hermosa como la flor que abre en la mañana,
desvistiéndose al sol enamorada.
desvistiéndose al sol enamorada.
oh mujer
… que miro tus ojos y tus lágrimas comprendo.
oh mujer
… que te has ido, llevándote la risa de mi alma.
oh mujer
… ven a calmar, lo que mi canción no calma.
Y continuó en su guitarra,
acompasado de un silbo sacro
en la tarde que pasa
cuando la soledad queda.
Y continuó en su guitarra,
acompasado de un silbo sacro
en la tarde que pasa
cuando la soledad queda.