miguegarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo vine a enamorarme de la vida
a llorar por igual su huella amarga,
su densa niebla, su tristeza larga,
que a cultivar gardenias en la herida.
A mantener la hoguera que, encendida,
sustenta la pasión que nos embarga
y a aligerar el peso de la carga
que deja de un amor la despedida.
Yo vine a enamorarme del instante
en que la niebla juega con mi estampa
y la lluvia la aleja de mi lado.
A apresar el calor de un beso amante
y a caer en su juego y en su trampa.
De la vida me iré, enamorado.
a llorar por igual su huella amarga,
su densa niebla, su tristeza larga,
que a cultivar gardenias en la herida.
A mantener la hoguera que, encendida,
sustenta la pasión que nos embarga
y a aligerar el peso de la carga
que deja de un amor la despedida.
Yo vine a enamorarme del instante
en que la niebla juega con mi estampa
y la lluvia la aleja de mi lado.
A apresar el calor de un beso amante
y a caer en su juego y en su trampa.
De la vida me iré, enamorado.