Siluetas en la sombra dibujan las ascuas
Como si miles de cerillas se apagaran para dejarle salir
Buscando dejarle a oscuras
en su titubeante vigor.
Música oye la oscuridad
Del fuego sobre el cáliz de sangre.
Entre ascuas se congela, incierto
es el destino de esa breve vida.
Tan harto de pintarse azul el cielo y la llama volverse verde…
Tan harto de pintar marrón el cielo y la llama volverse blanca…
Ni un disfraz quemaría en ese fuego tan confuso.
¿Puede morir y ocultarse en sus cenizas para siempre
O debe crecer para alumbrar como el sol?
He aquí el tiempo de su alma:
En manos del poeta vivirá aun muerto, en nubes arderá sin propia llama.
En el suelo un igloo será cabaña de su suerte.
Ahora descansa en paz ya pasada su llama
Aunque sabe que de nuevo la chispa prendera
Y su suerte, sin colores que le estorben, ahí decidirá cuál.
Como si miles de cerillas se apagaran para dejarle salir
Buscando dejarle a oscuras
en su titubeante vigor.
Música oye la oscuridad
Ritmo las sombras
Ausencia la luz
Del fuego sobre el cáliz de sangre.
Entre ascuas se congela, incierto
es el destino de esa breve vida.
Tan harto de pintarse azul el cielo y la llama volverse verde…
Tan harto de pintar marrón el cielo y la llama volverse blanca…
Ni un disfraz quemaría en ese fuego tan confuso.
¿Puede morir y ocultarse en sus cenizas para siempre
O debe crecer para alumbrar como el sol?
He aquí el tiempo de su alma:
En manos del poeta vivirá aun muerto, en nubes arderá sin propia llama.
En el suelo un igloo será cabaña de su suerte.
Ahora descansa en paz ya pasada su llama
Aunque sabe que de nuevo la chispa prendera
Y su suerte, sin colores que le estorben, ahí decidirá cuál.