Maygemay
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu bicicleta asoma por angostas esquinas
de la ciudad perdida detrás de las montañas,
y el viento se divierte con bromas y artimañas
que dejan tras las ruedas surcos en serpentinas
Tu sombrero y tu falda quieren ser golondrinas
y escapar de la brisa que sacude las cañas,
quisieras refugiarte detrás de las cabañas
mas los viejos pedales rechazan las colinas.
Cuando ves la farola sobre aquella vidriera
la idea afortunada acude en tu socorro,
pero al golpear las manos vuela tu cabellera
y te quedas atónita cuando te alcanza el gorro
aquel bello colega al pie de la escalera,
seguido por los saltos de un travieso cachorro.
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