Endimión, te odio
y te envidio; siempre
quise enamorar a la luna.
Te aborrezco Endimión.
Mi vida amerita el deseo
de un sueño sempiterno.
Las cincuenta hijas
de Selene merezco.
Dormir cautivo a su lado quiero.
Diosa de la luna,
visítame esta noche,
pretenderé estar dormido.