lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Buye en el silencio de las calles
una solemne armonía,
una brisa dulce y suave
que aleja el sabor amargo
de la inquietud.
Y yo leo en los renglones del aire
el silencio de las hojas levitando,
y, con mis ojos abiertos,
procuro ver el Sol.
Buyen en mis sensaciones
mil alegrías y un grito de dolor.
Deseando, ¡ay, deseando!
Deseando y nada más.
Sin embargo, hoy
no siento la soledad.
Buye el silencio
enredado en mis paredes.