darkneside
Poeta recién llegado
En el flujo de lo irremediable,
aprendí la lección de lo prescindible.
El tonto de antaño, hoy irreconocible,
se despoja de ti, lo no indispensable.
Testigos de un cambio, rumor extraño,
te ofrezco breve explicación sumisible.
Mi duelo y sus vestigios, invencibles,
en cajón sepulté, oscuro y huraño.
Por ti, cien llamas encendí, visible,
en la noche donde mi amor se hace audible.
Flores hallaste, en gesto indivisible,
mas para mí, en el olvido, imposible.
Tu nombre, en papel ardiente, perdible,
testigo mudo del fuego irreprimible.
Corazón que de ti, libre, desvincible,
deja atrás el eco que se ha vuelto inaudible.
aprendí la lección de lo prescindible.
El tonto de antaño, hoy irreconocible,
se despoja de ti, lo no indispensable.
Testigos de un cambio, rumor extraño,
te ofrezco breve explicación sumisible.
Mi duelo y sus vestigios, invencibles,
en cajón sepulté, oscuro y huraño.
Por ti, cien llamas encendí, visible,
en la noche donde mi amor se hace audible.
Flores hallaste, en gesto indivisible,
mas para mí, en el olvido, imposible.
Tu nombre, en papel ardiente, perdible,
testigo mudo del fuego irreprimible.
Corazón que de ti, libre, desvincible,
deja atrás el eco que se ha vuelto inaudible.