Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Ay, mal de mis males,
bien de mis dolencias,
cardo consentido.
Yuyo amigo que remedias
la tos y sanas el hígado,
que me proteges de víboras
y de algún que otro vahído.
Cardo que, cuando desbrozo,
te defiendes con tus pinchos,
que produces urticaria;
en mis manos te he sentido.
Ay mal de mis males,
bien de mis dolencias,
cardo con sentido.
Limpias mi sangre de azúcares
ocupando los baldíos,
me regalas tus semillas,
tus hojas; siempre solícito.
Broza que, cual invasora,
me atacas en mis dominios;
en verano hierba seca
entre romeros y olivos.
Ay mal de mis males,
bien de mis dolencias,
cardo consentido.
Tú me cuidas; con cuidado
te protejo y te limito.
Compartimos vida y muerte,
estaciones y caminos.