Carlos Rodríguez Morales
Poeta recién llegado
A que tememos
a que temo yo, en este viaje intenso
cuál es el instante sin palabras
al que me rehúso entrar.
En un camino demasiado corto
entre la risa y el llanto
que viento soplará mi castillo de naipes,
a que temo en esta irrealidad absoluta.
Aquí, de cualquiera de las maneras
perdido en el planeta cero
la tempestad comienza
donde huir es reencontrarse.
Cubro con alcohol los segundos
entre el silbido y los perros de la noche,
para completar el puzle
las fichas que me faltan
me las invento.
Tac tac soy el cuerpo,
que entre lapso y lapso se repite.
a que temo yo, en este viaje intenso
cuál es el instante sin palabras
al que me rehúso entrar.
En un camino demasiado corto
entre la risa y el llanto
que viento soplará mi castillo de naipes,
a que temo en esta irrealidad absoluta.
Aquí, de cualquiera de las maneras
perdido en el planeta cero
la tempestad comienza
donde huir es reencontrarse.
Cubro con alcohol los segundos
entre el silbido y los perros de la noche,
para completar el puzle
las fichas que me faltan
me las invento.
Tac tac soy el cuerpo,
que entre lapso y lapso se repite.