eenciso
Poeta fiel al portal
Tengo un recuerdo encerrado en mi ser,
los grillos escapan de mi zapato, tú te escondes de ellos,
una noche en donde te arrastro los hombros
el cielo claro y oscuro prepara su manto, esparce las estrellas dolosas
y secan sus penas al calor de la luna,
recuerdo el pasillo abierto, la terraza y la vista sobre la tierra
el pueblo que anduviéramos y dormía a esa hora,
la hora aquella que cortaba la noche como navaja;
sus antenas como alambres se movían llamándonos,
grandes sus miedos como la suela que les pasa cerca,
altos tus zapatos, más altos sus saltos,
el terror te invade al verlos desaparecer mientras esperas que caigan,
y llegan al suelo y suenan como piedra mojada y pegajosa,
te coges muy fuerte, te sostengo del codo, te beso la frente,
y camino junto a ti, por toda una vida...
El amor encoge las dimensiones de la verdadera existencia,
y muero, de recordar que ya he vivido auténticamente, y al fin,
muero, sólo para escribir sobre la vida que me has dado,
las horas a tu lado, por todos los años que vienen sin ti…
será andar atendiendo al llamado del nombre que recuerdo y tengo
mientras cargo ya mi lápida completa,
junto al pasillo repleto de los grillos, llévame interminable
por cuatrocientos años menos éste, pero nunca perdones al cobarde.
los grillos escapan de mi zapato, tú te escondes de ellos,
una noche en donde te arrastro los hombros
el cielo claro y oscuro prepara su manto, esparce las estrellas dolosas
y secan sus penas al calor de la luna,
recuerdo el pasillo abierto, la terraza y la vista sobre la tierra
el pueblo que anduviéramos y dormía a esa hora,
la hora aquella que cortaba la noche como navaja;
sus antenas como alambres se movían llamándonos,
grandes sus miedos como la suela que les pasa cerca,
altos tus zapatos, más altos sus saltos,
el terror te invade al verlos desaparecer mientras esperas que caigan,
y llegan al suelo y suenan como piedra mojada y pegajosa,
te coges muy fuerte, te sostengo del codo, te beso la frente,
y camino junto a ti, por toda una vida...
El amor encoge las dimensiones de la verdadera existencia,
y muero, de recordar que ya he vivido auténticamente, y al fin,
muero, sólo para escribir sobre la vida que me has dado,
las horas a tu lado, por todos los años que vienen sin ti…
será andar atendiendo al llamado del nombre que recuerdo y tengo
mientras cargo ya mi lápida completa,
junto al pasillo repleto de los grillos, llévame interminable
por cuatrocientos años menos éste, pero nunca perdones al cobarde.
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