Entre la culpa y el amor
A veces siento que mi corazón
camina descalzo sobre los errores,
como si cada recuerdo
tuviera espinas escondidas.
Sí… fallé una vez,
y esa sombra se quedó viviendo con nosotros,
sentada en la mesa,
durmiendo entre nuestras palabras,
apareciendo cada vez que discutimos.
No hay día
en que no recuerde lo que hice,
pero también hay noches
en que duele seguir pagando por lo mismo.
Te amo…
más de lo que mi orgullo sabe admitir,
pero amar también cansa
cuando el amor se convierte en juicio.
Vivimos peleando con fantasmas,
con sospechas,
con heridas que nunca terminan de cerrar.
Y a veces me pregunto
si seguimos juntos por amor
o por miedo a soltarnos.
Porque yo sigo aquí,
tratando de reconstruir lo que rompí,
pero también con miedo
de que un día seas tú
quien rompa lo poco que queda de mí.
No quiero perderte,
pero tampoco quiero vivir
en una historia
donde cada discusión
me recuerda que ya perdí.
Porque yo sigo aquí,
recuperando los cristales,
vivo con desesperacion,
miedo,
y pensando que esto algun dia acabara.
Hay noches en las que me pregunto
en qué momento empezamos a rompernos.
Tal vez fue aquel error mío
que ahora vive entre nosotros
como un fantasma que no se cansa
de susurrarte al oído.
Lo sé…
yo abrí la puerta de esta herida,
yo fui quien dejó entrar el dolor,
y desde entonces
cada discusión vuelve a ese mismo lugar
donde todo empezó a doler.
Y duele…
duele más de lo que digo.
Duele que me mires
como si todavía estuvieras viendo
a la mujer que te falló,
y no a la que hoy se queda
intentando amar con los pedazos.
Porque sí…
yo me equivoqué,
pero también me estoy cansando
de vivir en un juicio
donde mi error tiene cadena perpetua.
Te amo,
y ese es el problema más grande de todos.
Porque amar así
es quedarse incluso cuando duele,
es llorar en silencio
mientras la persona que amas
te recuerda que lo arruinaste todo.
A veces tengo miedo…
miedo de que un día seas tú
quien me pague con la misma moneda,
no por amor
sino por rabia.
Y si eso pasa
no sé qué será peor:
perderte,
o descubrir
que el amor que intenté salvar
terminó de destruirnos a los dos.
Hay momentos
en que quisiera volver al pasado,
abrazar a la mujer que fui
y suplicarle que no lo haga,
que no cometa ese error
que ahora se repite en cada pelea.
Pero el tiempo no escucha ruegos.
Y aquí estamos,
amándonos entre ruinas,
sosteniendo un amor
que sangra cada vez que hablamos del pasado.
Lo más triste de todo
es que yo todavía sueño
con el día
en que volvamos a mirarnos
sin dolor en los ojos.
Pero a veces
siento que ese día
ya murió.
Y lo enterramos
justo después
de aquella primera mentira.
Asi me siento por un error que cometi hace años, pero aun me lo recuerdan....
no quiero que me juzguen de ninguna forma.