antonio palacios ferriño
Poeta recién llegado
Paralizado entre las garras del placer y entregado totalmente a un torrente de pasión en que el que nos derretimos lánguidos al unisonó de nuestros latidos, nos quedamos envueltos en el poder de la exquisita seducción que atenta en cada jadeo donde exploramos los montes de la lujuria y el desenfreno cual fieras en sangriento combate deseando destrozarnos a base de caricias y besos que reclaman como único objetivo el rubor, aroma y textura de tu piel. Hicimos una excursión eterna y efímera al paraíso donde conocimos los frutos más suculentos de la carne, y bebimos de su dulcísimo néctar uno del otro, donde no existe más allá que la satisfacción mutua, y un frenesí de bonanza, revolcada en pécora locura, Donde atice mi deseo y sucumbí ante tu maravilloso encanto y las ganas irresistibles de saborearte toda; Donde me dejas súpito enardecido y rabioso, donde me llenas de poder y ahi me elevas al infinito y me dejas caer en el vértigo delicioso de tus manos tibias, y tu cuerpo candente que danza diestro en el compas de tus atléticas piernas y entre ellas su mas allá;
Así morí miles de veces,
Entre tus brazos,
Y renací sobre tu cuerpo desnudo de principio a fin.
ahi tendiste tu trampa mujer y me diste alas para el infinito donde te explore por dentro y regrese magno
De las victorias que libre en tus entrañas gloriosas
Donde nade en un mar profundo de aguas saladas y maravillosas que
Recogieron lo mejor de mí,
Fue en tu planicie dorada donde me deslice temeroso de las batallas libradas y entre las grandiosas montañas alpinas altivas y mías donde deseé vivir el resto de mi ahora afortunada vida
A un lado de la mejor diva y musa de todas
Tu...
Así morí miles de veces,
Entre tus brazos,
Y renací sobre tu cuerpo desnudo de principio a fin.
ahi tendiste tu trampa mujer y me diste alas para el infinito donde te explore por dentro y regrese magno
De las victorias que libre en tus entrañas gloriosas
Donde nade en un mar profundo de aguas saladas y maravillosas que
Recogieron lo mejor de mí,
Fue en tu planicie dorada donde me deslice temeroso de las batallas libradas y entre las grandiosas montañas alpinas altivas y mías donde deseé vivir el resto de mi ahora afortunada vida
A un lado de la mejor diva y musa de todas
Tu...
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