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Entre mis sueños y tus piernas

César Guevar

Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu rosa frenesí me atrapó desde el primer momento. Yo había sido programado genéticamente para desearla y para pretender, a todo trance, tenerla para mí. Era natural y mágica aquella imperiosa necesidad de explorarla, jugar azul con sus pétalos, pasear mi lengua por cada pequeño rincón y escollo de su laberinto instinto y recibir a cambio la impresión de que mi necesidad de acariciarla era también su necesidad de ser acariciada.

Pero tu rosa no era nada sin ti. Casi podía verte por dentro y previvir como, bajo el imperativo de las sensaciones con las que la vida se asegura conservarse, te penetraba a fondo para conquistar ambos, en denodada carrera por ganar juntos, el más hermoso éxtasis orgásmico y lograr colocar mi semen tan dentro de ti como pudiera... en tu carne y en tu alma. Me veía fecundándote.

Y todo eso entre besos y nuestros cuerpos apretados, enamorados, queriendo fundirse, tomando cada sensación como la consumación plena de la felicidad, del placer conjunto, el paraíso prometido por todas las religiones de los mundos.

Fue así como supe que tú eras una diosa. No una inmaterial ni inmortal, sino del único tipo existente: de las tibias y plenas, que un día-vida son y están contigo como un milagro.

Mientras escribía versos en tu cintura y tus caderas, en la parte baja de tu espalda hasta el nacimiento de tus nalgas... entre erección y erección (y tú esperabas divertida diciéndome "estás lento ¿ves como puedo más que tú?") sentía el alma inundada de dicha celeste y de liviana paz.

Y sí.

Si alguna vez estuve cerca de ser un semidiós, fue aquella vez contigo entre mis sueños y tus piernas.


Octubre y madrugada, 2015. César Guevara.
 
César...
"Entre mis sueños y tus piernas" fuí cautivada con cada uno de tus magníficos y apasionados versos, que me fueron seduciendo a medida que avanzaba en la lectura de tu magistral prosa. Te dejo mi admiración por tus sensuales letras. Gracias por tu tu encantadora obra!!
Besos y abrazos!!
 
Última edición por un moderador:
Tu rosa frenesí me atrapó desde el primer momento. Yo había sido programado genéticamente para desearla y para pretender, a todo trance, tenerla para mí. Era natural y mágica aquella imperiosa necesidad de explorarla, jugar azul con sus pétalos, pasear mi lengua por cada pequeño rincón y escollo de su laberinto instinto y recibir a cambio la impresión de que mi necesidad de acariciarla era también su necesidad de ser acariciada.

Pero tu rosa no era nada sin ti. Casi podía verte por dentro y previvir como, bajo el imperativo de las sensaciones con las que la vida se asegura conservarse, te penetraba a fondo para conquistar ambos, en denodada carrera por ganar juntos, el más hermoso éxtasis orgásmico y lograr colocar mi semen tan dentro de ti como pudiera... en tu carne y en tu alma. Me veía fecundándote.

Y todo eso entre besos y nuestros cuerpos apretados, enamorados, queriendo fundirse, tomando cada sensación como la consumación plena de la felicidad, del placer conjunto, el paraíso prometido por todas las religiones de los mundos.

Fue así como supe que tú eras una diosa. No una inmaterial ni inmortal, sino del único tipo existente: de las tibias y plenas, que un día-vida son y están contigo como un milagro.

Mientras escribía versos en tu cintura y tus caderas, en la parte baja de tu espalda hasta el nacimiento de tus nalgas... entre erección y erección (y tú esperabas divertida diciéndome "estás lento ¿ves como puedo más que tú?") sentía el alma inundada de dicha celeste y de liviana paz.

Y sí.

Si alguna vez estuve cerca de ser un semidiós, fue aquella vez contigo entre mis sueños y tus piernas.


Octubre y madrugada, 2015. César Guevara.
Hay erotismo en tus letras, ese que con libertad le hace saber a su musa lo que estar con ella placenteramente, buen escrito César, me gusta como fluye hasta ese final que resume el momento, saludos cordiales.
 
César...
"Entre mis sueños y tus piernas" fuí cautivada y seducida con cada una de tus magníficos versos, que me fueron seduciendo a medida que avanzaba en la lectura de tu magistral prosa. Te dejo mi admiración por tus sensuales letras. Gracias por tu tu encantadora obra!!
Besos y abrazos!!

Con un saludo lleno de cariño para ti, mujer con alma de Loba y mi Monita, en esta noche de viernes. Aquí es la música (a pesar de todo) y un cielo nublado.
Cautivado y seducido soy yo por tus bellísimos poemas cada vez que abro el libro de tu alma: tus escritos. Gracias a ti por venir hasta mi modesta obra/pasión.

Te envío un beso para tu corazón y todos los abrazos que quepan en un viaje imaginario desde Caracas hasta tu Puerto de olas y sur del sur.

También quiero enviarte esto:
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Que la vida sea contigo siempre. Otro abrazo más, otro beso...
 
Hay erotismo en tus letras, ese que con libertad le hace saber a su musa lo que estar con ella placenteramente, buen escrito César, me gusta como fluye hasta ese final que resume el momento, saludos cordiales.

Hola. Muchísimas gracias, compañera por tu visita y tu comentario tan positivo para mi poema-prosa. Un saludo fraterno desde esta esquinita del mundo.
 
Tu rosa frenesí me atrapó desde el primer momento. Yo había sido programado genéticamente para desearla y para pretender, a todo trance, tenerla para mí. Era natural y mágica aquella imperiosa necesidad de explorarla, jugar azul con sus pétalos, pasear mi lengua por cada pequeño rincón y escollo de su laberinto instinto y recibir a cambio la impresión de que mi necesidad de acariciarla era también su necesidad de ser acariciada.

Pero tu rosa no era nada sin ti. Casi podía verte por dentro y previvir como, bajo el imperativo de las sensaciones con las que la vida se asegura conservarse, te penetraba a fondo para conquistar ambos, en denodada carrera por ganar juntos, el más hermoso éxtasis orgásmico y lograr colocar mi semen tan dentro de ti como pudiera... en tu carne y en tu alma. Me veía fecundándote.

Y todo eso entre besos y nuestros cuerpos apretados, enamorados, queriendo fundirse, tomando cada sensación como la consumación plena de la felicidad, del placer conjunto, el paraíso prometido por todas las religiones de los mundos.

Fue así como supe que tú eras una diosa. No una inmaterial ni inmortal, sino del único tipo existente: de las tibias y plenas, que un día-vida son y están contigo como un milagro.

Mientras escribía versos en tu cintura y tus caderas, en la parte baja de tu espalda hasta el nacimiento de tus nalgas... entre erección y erección (y tú esperabas divertida diciéndome "estás lento ¿ves como puedo más que tú?") sentía el alma inundada de dicha celeste y de liviana paz.

Y sí.

Si alguna vez estuve cerca de ser un semidiós, fue aquella vez contigo entre mis sueños y tus piernas.


Octubre y madrugada, 2015. César Guevara.
Caramba hermano le puso un mundo, no tiene pelos en la lengua, magníficas líneas César, o debo decir semi Dios !! Un saludo fraterno desde sota vento.
 
Caramba hermano le puso un mundo, no tiene pelos en la lengua, magníficas líneas César, o debo decir semi Dios !! Un saludo fraterno desde sota vento.

¿Para qué sirven los pelos en la lengua? Para nada, digo yo. ¿Semidiós? Jajaja, qué va, mi compa, más terrenal que un bachaco.

Gracias por venir hasta acá. Un saludo desde el "Lejano Este".
 

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