Orlando Ramos
Un verso, una vida.
Ocaso distante que se hizo presente
barullo de voces hirieron el alma
sin prisas, constantes tus manos
hicieron fragmentos la casa de barro.
Distrae un poco la realidad de nuevo
con tu boca renuente y tus manos,
esas manos que a veces levantan
tiendas de beduinos en los desiertos.
Pretendí ser artífice de amores eternos
culpables buscaba sin yo darme cuenta
entrego mis noches mis días y horas
entrego la risa que se llevan consigo.
barullo de voces hirieron el alma
sin prisas, constantes tus manos
hicieron fragmentos la casa de barro.
Distrae un poco la realidad de nuevo
con tu boca renuente y tus manos,
esas manos que a veces levantan
tiendas de beduinos en los desiertos.
Pretendí ser artífice de amores eternos
culpables buscaba sin yo darme cuenta
entrego mis noches mis días y horas
entrego la risa que se llevan consigo.