El mariscal recalcitrante
no exime al agoredo penitente
el escarmiento de entronizar la pendiente
Aquel olgazan dormido
custodiaba el umbral punto cero
Ensombrecido por los becerros vencidos
El susto giro la enmienda merecida
Ay de aquel cuartel enmohecido
que guarda tesoros mudos
y el último agarrotado nudo
A sabiendas se saldan las deudas
para enmudecer a las tinieblas
que esperan agazapadas en la trastienda
sobre matorrales de culebras
El ganso auyento a la golondrina
dueño de las vísceras vespertinas
El drama se vislumbraba
por la extraña luz que reflejaba
el caudal del agua
Intoxicados los merenderos de los pajaros
Las ratas usurparon el páramo
El descontrol creo el pánico
y espolvoreo el amianto
Bajo el sol al raso
atravesando prados
Una nube de fuego arrasó como un tornado
El rail del mal crujio
sin saber que en su victoria
a el mismo derrotó
La luna lloró
y con su luz inclino
la balanza a su favor
En reposo las cenizas
poco a poco la tierra renacio
La calma en el fracaso
Genera incrustada la semilla
un tiempo venidero
Es la esperanza que nunca muere
En el rugir de las olas
La aurora despierta
las cortinas descorre
el malva naranja
La resaca blanca
a la arena baña
Sale del coma Gaia
envuelta en mariposas engalanadas
23/06/2021
©Dikia
no exime al agoredo penitente
el escarmiento de entronizar la pendiente
Aquel olgazan dormido
custodiaba el umbral punto cero
Ensombrecido por los becerros vencidos
El susto giro la enmienda merecida
Ay de aquel cuartel enmohecido
que guarda tesoros mudos
y el último agarrotado nudo
A sabiendas se saldan las deudas
para enmudecer a las tinieblas
que esperan agazapadas en la trastienda
sobre matorrales de culebras
El ganso auyento a la golondrina
dueño de las vísceras vespertinas
El drama se vislumbraba
por la extraña luz que reflejaba
el caudal del agua
Intoxicados los merenderos de los pajaros
Las ratas usurparon el páramo
El descontrol creo el pánico
y espolvoreo el amianto
Bajo el sol al raso
atravesando prados
Una nube de fuego arrasó como un tornado
El rail del mal crujio
sin saber que en su victoria
a el mismo derrotó
La luna lloró
y con su luz inclino
la balanza a su favor
En reposo las cenizas
poco a poco la tierra renacio
La calma en el fracaso
Genera incrustada la semilla
un tiempo venidero
Es la esperanza que nunca muere
En el rugir de las olas
La aurora despierta
las cortinas descorre
el malva naranja
La resaca blanca
a la arena baña
Sale del coma Gaia
envuelta en mariposas engalanadas
23/06/2021
©Dikia
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