troy_tempest
Poeta recién llegado
¿Por qué nace en mi tal desasosiego cuando tu voz evoco?
¿Por qué tiemblan mis manos cuando anticipan el contacto con las tuyas?
¿Por qué mi voz se extingue al pronunciar tu nombre?
¿No eres, acaso, un hombre más entre los otros?
¿Pueden tan sólo unas palabras de amor trocar lo humano en sublime, la piel en brasas ardientes y tu aliento en brisa de vida?
Temo no merecerte, amor mío, porque no está hecho lo débil para lo firme, lo cobarde para lo audaz, o lo vano para lo eterno.
Nuestras promesas de amor parecen tan lejanas, que temo hayan sido perdidas como lágrimas en caudaloso río, como pétalos de flor en vendaval, o como suspiros en el tiempo.
Mi alma no va a soportar una eternidad hasta ser tuya ante el mundo.
Te suplico, ¡Oh, mi amor!, mi Norte, mi anhelo, haz que nuestras almas se unan cuanto antes. Hoy mismo, dentro de una hora, un minuto, un segundo
Yo sabré recompensar tu gentileza. Soy tuya y siempre seré tuya. Mil vidas que tuviera te pertenecen.
Guarda esta carta junto a tu corazón, pues está escrita con la ambrosía que destila el mío.
Amor, amor, amor y mil veces amor.
Amor mio.
¿Por qué tiemblan mis manos cuando anticipan el contacto con las tuyas?
¿Por qué mi voz se extingue al pronunciar tu nombre?
¿No eres, acaso, un hombre más entre los otros?
¿Pueden tan sólo unas palabras de amor trocar lo humano en sublime, la piel en brasas ardientes y tu aliento en brisa de vida?
Temo no merecerte, amor mío, porque no está hecho lo débil para lo firme, lo cobarde para lo audaz, o lo vano para lo eterno.
Nuestras promesas de amor parecen tan lejanas, que temo hayan sido perdidas como lágrimas en caudaloso río, como pétalos de flor en vendaval, o como suspiros en el tiempo.
Mi alma no va a soportar una eternidad hasta ser tuya ante el mundo.
Te suplico, ¡Oh, mi amor!, mi Norte, mi anhelo, haz que nuestras almas se unan cuanto antes. Hoy mismo, dentro de una hora, un minuto, un segundo
Yo sabré recompensar tu gentileza. Soy tuya y siempre seré tuya. Mil vidas que tuviera te pertenecen.
Guarda esta carta junto a tu corazón, pues está escrita con la ambrosía que destila el mío.
Amor, amor, amor y mil veces amor.
Amor mio.