Epitafio del día

@Lancelot

Poeta recién llegado
poema-105880-epitafio-del-dia.jpg



Al final de la jornada,
el auto se lamenta presintiendo inadvertidamente,
el momento de emprender el retorno a la morada.
la garua apresura el paso de los transeúntes,
que rompen el aire, con paraguas coloridos.
mi mirada se distrae en la diminuta charca,
que brevemente da vida algún insecto,
saludos mi Hermano, grito a mis adentros.

Miro al cielo para predecir el tiempo,
las nubes invitan a la melancolía,
el viento trae silencios lejanos,
comienzo el viaje con final y sin destino.
El tráfico hace de mi humanidad una gota más, una sombra menos.

El sol se aleja sin apuro quizás a calentar otras almas,
la mía, no se inmuta, está acostumbrada al frio eterno.
Sigo el camino, entre notas de Mozart y Gilberto Santa Rosa.

Espero,
cada momento en los semáforos, para que sus colores,
me aproximen al albor de mis memorias,
y dejo abandonado el calor de tu mirada en sus reflejos.

Después de llegar a casa,
afilos las dagas del tedio para asesinar a cronos,
y derrotado por el hastío, deshielo los anhelos con la luz de monitor,
para dejar desembocar palabras torpes tras el cursor impaciente,
que reclama el epitafio del día.

 
Última edición:
Yo nunca muero.
Porque conozco la vida...
Quiero decir que el aburrimiento, no me aturde.
Sé que la mierda existe. Y que a veces, nos invade.

Entra en casa, sin pedir permiso. Como si viviéramos en cuevas subterráneas. O en cajas de cartón. Da igual.


Seguimos expuestos.
El Mar siempre es mayor que cualquiera de nosotros.
 
Esperar, ¿pero qué esperamos,
la luz verde del semáforo?
¿Y para qué; la rapidez del cambio
traerá un acicate, un milagro?
Ni uno ni otro se dan por enterados,
nuestras necesidades omiten ambos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba