Nommo
Poeta veterano en el portal
Te expones.
¿ Te sacrificas ?
Te ramificas, mejor dicho.
Especializándote en varias ramas del saber.
Enraizando en la madre Tierra, que es un espejo público, en el que todos están mirándose.
Prestas atención a la paloma y a la encina.
Hasta la cocina...
Así entras, a canasta, sirviendo en bandeja, el balón.
Así, machacas y revientas el aro. Con autoridad.
Es baloncesto.
Esa esponja embebida de vinagre, no te sienta bien.
Ni la lanza que han clavado en tu costado, del cuál mana sangre, mezclada con agua tibia.
No te gusta la corona de espinas, que te humilla. El desprecio de Roma,
aún así, no te arrodilla. Latigazos recibiste, y no tienen gracia. Es en serio, y no en broma.
Están pecando, todos, al unísono.
Mesianismo que recibe justo premio.
Mesianismo, como todos los demás artesanos del gremio.
Zapatero, a tus zapatos. En su anonimato riguroso.
Sin celebraciones de ningún tipo. Dejamos de respirar, durante un minuto,
para que desaparezca el hipo. ¡ Pertenecen todos los santos, al mismo equipo !
¿ Te sacrificas ?
Te ramificas, mejor dicho.
Especializándote en varias ramas del saber.
Enraizando en la madre Tierra, que es un espejo público, en el que todos están mirándose.
Prestas atención a la paloma y a la encina.
Hasta la cocina...
Así entras, a canasta, sirviendo en bandeja, el balón.
Así, machacas y revientas el aro. Con autoridad.
Es baloncesto.
Esa esponja embebida de vinagre, no te sienta bien.
Ni la lanza que han clavado en tu costado, del cuál mana sangre, mezclada con agua tibia.
No te gusta la corona de espinas, que te humilla. El desprecio de Roma,
aún así, no te arrodilla. Latigazos recibiste, y no tienen gracia. Es en serio, y no en broma.
Están pecando, todos, al unísono.
Mesianismo que recibe justo premio.
Mesianismo, como todos los demás artesanos del gremio.
Zapatero, a tus zapatos. En su anonimato riguroso.
Sin celebraciones de ningún tipo. Dejamos de respirar, durante un minuto,
para que desaparezca el hipo. ¡ Pertenecen todos los santos, al mismo equipo !