Era tan fuerte el holocausto,
Como un huracán.
Que se desprende de las colonias
Para alejar de mi toda alegría.
Fueron tan cortas tus palabras
Que mis piernas se doblegaron.
Ya no hubo razón
Para caminar hacia tus brazos,
Que aunque extendidos.
Se llenaron de arraigo
Y prefirieron marchitar en su sepia.
Ahora solo queda el eco
En aquellas corolas
Donde ponía las notas más altas.
Ya eras parte de esta tonada,
Canción que nació tan fugaz
Que ahora en su sepulcro yace.
Como un huracán.
Que se desprende de las colonias
Para alejar de mi toda alegría.
Fueron tan cortas tus palabras
Que mis piernas se doblegaron.
Ya no hubo razón
Para caminar hacia tus brazos,
Que aunque extendidos.
Se llenaron de arraigo
Y prefirieron marchitar en su sepia.
Ahora solo queda el eco
En aquellas corolas
Donde ponía las notas más altas.
Ya eras parte de esta tonada,
Canción que nació tan fugaz
Que ahora en su sepulcro yace.