Era una tarde de Agosto (como tantas),
en silencio marchaba el día en el puerto,
mientras que el mar, de a poco,
languidecía su espuma sonora en la solitaria playa.
Lánguidamente, el sol de estío,
se ocultaba tras las montañas,
entretanto, por oriente,
tenuemente asomaba la Luna
su faz tersa y nacarada.
Las palmeras del paseo, se cubrían de oro,
el cielo, rosado, y pensaba...
(¡Las nubes con el Sol, que contraste me brinda el ocaso!)
Atrás quedaba, día de hiel y hastío,
estaba solo con el alma mía,
pues sentía que la vida,
se había apagado.
Tenía frío mi corazón desolado,
frente a mí, la mar dormitaba,
la suave brisa del mediterráneo,
mi cuerpo abrazaba,
y a lo lejos...brillaba el faro.
Sobre la fresca arena me hallaba sentado,
absorto en la sombría mar,
viendo como la luna cimbreaba su cuerpo
sobre las oscuras aguas.
Mientras tanto, no muy lejos,
se oían las cadencias de un saxofón llenas de nostalgia,
(La noche sonaba a Jazz) y pensaba...
(¡Qué generosa es la noche, estrellada y tibia,
que hasta en esta arena olvidada,
adonde vine a embarcar con mi alma,
me hace llegar notas de melancolía!)
Estaba triste, a solas con el alma,
no quería los besos de nadie,
y mi trémula mirada,
se perdía por el aire.
¡Para qué había de soñar con esperanzas,
si ni por el viento me llegaban suspiros y fragancias!
¡Para qué soñar con miradas, con sonrisas y con besos,
si tenía cerrado el centro de mi pecho!
Era de madrugada, me hallaba de pie en el puerto
(donde la vida comienza para el marinero y para la mar, es el final)
No había pesqueros,
salieron todos a faenar,
mientras que el viento,
rizaba las olas y las olas,
golpeaban el embarcadero.
¡De pronto!
llegó un pesquero,
alegre el pescador, hacía sonar su campanilla,
zarpó con esperanza vana,
y regresó con alegría.
Y volvieron a correr por el aire,
suspiros y fragancias,
ya no sentía el corazón cerrado,
pues había vuelto la esperanza.
Era una noche de Agosto (como tantas)
y a lo lejos...brillaba el faro.
(Moraleja: Nunca pierdas la esperanza,
puede que falte hoy, pero siempre hay un mañana)
Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados 29/09/2014
Última edición:
:: Simpleente maravilloso estimado Luis, tienes una sensibilidad única, me encantaron tus versos nocturnos, bañados por las olas del mar, enamorados y llenos de esperanza, es lo mismo que yo pienso . aun en la noche más obscura aun sin la gracias de la luna habra una estrellita o un lucero que nos da luz y esperanza para abrir nuestro corazón, mil gracias por tan hermosa poesía y por ese bello mensaje que nos compartes, saludos ccordiales para ti estimado poeta ; )