Rodrigo del Río
El cazador de sueños.
Queridos amigos, acá les dejo un segundo poema con una estructura de mi creación
Un Sinecuanonio: Del latín sine qua non, esencial, indispensable.
Esta estructura ya fue presentada en el foro de nuevas estructuras poéticas.
Eres mi espejo, y te amo.
(Sinecuanonio)
Tus intenciones me trastornan la sesera
y modifican mi conciencia y mi criterio
Yo que creía que mi mundo estaba claro,
quedo perplejo cuando salto tu barrera.
Tan diferente, con mi sueño te comparo
eres la dama, la figura de alguien serio,
a mi costumbre que es liviana y pasajera.
Me he enamorado de una hembra veinteañera
la que no tiene simpatía al improperio,
ni a la bohemia que me ha dado siempre amparo.
Su enseñanza de familia tradicional
no comulga con mis actos de libertad
que se enfrentan en las calles con decisión.
Un Sinecuanonio: Del latín sine qua non, esencial, indispensable.
Esta estructura ya fue presentada en el foro de nuevas estructuras poéticas.
Eres mi espejo, y te amo.
(Sinecuanonio)
Tus intenciones me trastornan la sesera
y modifican mi conciencia y mi criterio
Yo que creía que mi mundo estaba claro,
quedo perplejo cuando salto tu barrera.
Tan diferente, con mi sueño te comparo
eres la dama, la figura de alguien serio,
a mi costumbre que es liviana y pasajera.
Me he enamorado de una hembra veinteañera
la que no tiene simpatía al improperio,
ni a la bohemia que me ha dado siempre amparo.
Su enseñanza de familia tradicional
no comulga con mis actos de libertad
que se enfrentan en las calles con decisión.
Como imanes siempre opuestos de un espiral,
se construye una figura, la otra mitad
que converge con su espejo, la salvación.
Una vida plena juntos, tan especial,
compartiendo grande sueños con convicción.
Somos dos seres que sienten felicidad
y disfrutan de la vida hasta el final.
se construye una figura, la otra mitad
que converge con su espejo, la salvación.
Una vida plena juntos, tan especial,
compartiendo grande sueños con convicción.
Somos dos seres que sienten felicidad
y disfrutan de la vida hasta el final.
Rodrigo del Río
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