Junior O.
Poeta asiduo al portal
Dame un poco más de tú esencia excepcional. No te alejes nunca camina conmigo a la par. Eres vida aunque el soplo se haya ido, eres riza, tú como único motivo.
Te amo tanto que sin tí ya no respiro, no te esfuerce por suplir lo que te pido. Tú presencia me ha bastado para sentirme henchido, de tu paz, del gozo que me das.
Que pequeño es el mundo si sujeto tus manos, que ironía a la vez es tan inmenso, si recorro tú cintura con mis labios.
Montañosos son tus pechos, tú ombligo me parece tan perfecto. Me he perdido tantas veces en tus adentros, me he gozado sin reservas en la fiesta de tus besos.
Quiero conocer tus más íntimos secretos,indagar tù corazón, descubrir de que esta hecho. Muéstrame que hay detrás de tus ojos,trátame a tú modo, seré feliz como quiera, hazme a tú manera, que mas da, sin ti el sol calienta demasiado, solo tu sombra me mantiene resguardado, vivo de lo que me das, no me avergüenzo, y no te miento, cuando afirmo que dependo de tu voz en la mañana, de tu cuerpo cuando me voy a la cama.
Puedo verte a perfección, dibujada en mi mente, alma, y corazón. Mi futuro lo puse a tú nombre, tus deseos para mi son ordenes. Tus lágrimas son mi martirio, mi reproche, hacen que mis adentro solloce.
Quiero ver el tesoro que oculta tú vestido,
para suplir las carencias de este amor empobrecido.
Te amo tanto que sin tí ya no respiro, no te esfuerce por suplir lo que te pido. Tú presencia me ha bastado para sentirme henchido, de tu paz, del gozo que me das.
Que pequeño es el mundo si sujeto tus manos, que ironía a la vez es tan inmenso, si recorro tú cintura con mis labios.
Montañosos son tus pechos, tú ombligo me parece tan perfecto. Me he perdido tantas veces en tus adentros, me he gozado sin reservas en la fiesta de tus besos.
Quiero conocer tus más íntimos secretos,indagar tù corazón, descubrir de que esta hecho. Muéstrame que hay detrás de tus ojos,trátame a tú modo, seré feliz como quiera, hazme a tú manera, que mas da, sin ti el sol calienta demasiado, solo tu sombra me mantiene resguardado, vivo de lo que me das, no me avergüenzo, y no te miento, cuando afirmo que dependo de tu voz en la mañana, de tu cuerpo cuando me voy a la cama.
Puedo verte a perfección, dibujada en mi mente, alma, y corazón. Mi futuro lo puse a tú nombre, tus deseos para mi son ordenes. Tus lágrimas son mi martirio, mi reproche, hacen que mis adentro solloce.
Quiero ver el tesoro que oculta tú vestido,
para suplir las carencias de este amor empobrecido.
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