Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
El viento acarició con voz secreta
la piel que la arboleda alimentaba;
el viento a los pinares susurraba
palabras que enmarcaban su silueta.
Con savia de una cola de cometa
mezclada con el sol que calentaba
El plástico pincel perfeccionaba
el monte en un trasfondo azul-violeta.
Allí la claridad tuvo sentido
henchida de un milagro poderoso
que sabe darse verde y renacido
¡El viento con su soplo portentoso!
¡El viento elemental y presentido!
El viento se hizo el árbol más hermoso.
Las manos de un pintor lo han bendecido.
la piel que la arboleda alimentaba;
el viento a los pinares susurraba
palabras que enmarcaban su silueta.
Con savia de una cola de cometa
mezclada con el sol que calentaba
El plástico pincel perfeccionaba
el monte en un trasfondo azul-violeta.
Allí la claridad tuvo sentido
henchida de un milagro poderoso
que sabe darse verde y renacido
¡El viento con su soplo portentoso!
¡El viento elemental y presentido!
El viento se hizo el árbol más hermoso.
Las manos de un pintor lo han bendecido.