Le pregunté a la calma que hacía despierta a estas horas de la noche. Sin precipitarse ningún momento me respondió: No hay como hablarme en estos días. Días que parecen domingos por la nostalgia y sábados por la explosividad. Fue irrechazable su propuesta e indecente no aceptarla.
Tomamos asiento en una roca que nadaba incesante por la arena. De acompañante se acercaron varias preguntas inconclusas. Ante tanta incertidumbre, le reproché un: ¿Qué estás buscando? Más tranquilo que un cuadro me contestó sin responderme. Suspiré notoriamente frente a ella, y comprendí su objetivo. No se trataba de respuestas ni rabietas, ni decisiones ni conclusiones. Se refería a pensar, a usar el cráneo mediante luces propias, a ignorar a los textos que fanfarronean sobre la verdad.
No hay que armar puzles para acostarse sin los trajes. No necesitamos personajes para acoplarnos, solo respeto a las ideas personales. Más de alguna vez nos hemos despertado tan dormidos como el cemento. Ni hablar de actos arrepentidos que se repiten. Todo es un juego con restricciones creadas por nosotros. Antes de los árbitros ya existía la moral por naturaleza humana, entonces para que exponer nuestros hechos.
Tomamos asiento en una roca que nadaba incesante por la arena. De acompañante se acercaron varias preguntas inconclusas. Ante tanta incertidumbre, le reproché un: ¿Qué estás buscando? Más tranquilo que un cuadro me contestó sin responderme. Suspiré notoriamente frente a ella, y comprendí su objetivo. No se trataba de respuestas ni rabietas, ni decisiones ni conclusiones. Se refería a pensar, a usar el cráneo mediante luces propias, a ignorar a los textos que fanfarronean sobre la verdad.
No hay que armar puzles para acostarse sin los trajes. No necesitamos personajes para acoplarnos, solo respeto a las ideas personales. Más de alguna vez nos hemos despertado tan dormidos como el cemento. Ni hablar de actos arrepentidos que se repiten. Todo es un juego con restricciones creadas por nosotros. Antes de los árbitros ya existía la moral por naturaleza humana, entonces para que exponer nuestros hechos.