Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por fin la claridad llegó perlada
de un halo celestial galante y puro;
su tempo dio a mi frente su conjuro
y versos a mi pluma desatada.
Llegó con un olor a madrugada,
a tibia desazón, a Dios, lo juro;
por fin la claridad mató lo oscuro
volcando amanecer en mi mirada.
La magia del momento fue presente
en la vivencia azul que generosa
se escribe con ardor incandescente…
Por fin la claridad llegó imperiosa
-divina humanidad omnipotente-
a darse a mi fonema cadenciosa.
de un halo celestial galante y puro;
su tempo dio a mi frente su conjuro
y versos a mi pluma desatada.
Llegó con un olor a madrugada,
a tibia desazón, a Dios, lo juro;
por fin la claridad mató lo oscuro
volcando amanecer en mi mirada.
La magia del momento fue presente
en la vivencia azul que generosa
se escribe con ardor incandescente…
Por fin la claridad llegó imperiosa
-divina humanidad omnipotente-
a darse a mi fonema cadenciosa.