luz gento
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esa dama se impone y acompaña
los momentos bañados de tristeza;
que se invita cual de la realeza
y a los vivos resulta tan huraña.
Esa agenda que no lleva borrones
y que espera paciente su momento,
que termina con “fin” a todo cuento
y nos viste de negro los salones.
Fría es y marchita el corazón,
implacable, no sabe de clemencia.
No repara en los años, la apariencia,
ni discute jamás con la razón.
Sueño el día que estés encadenada,
preparada para tu propio entierro,
y celebre la vida tu destierro
para siempre y de luz engalanada.
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