Del viejo montón que imaginamos:
acaso, cuando nos espera, ese cohete verde,
y los gatos que nos alimentaban en la escuela de arte…
de la variedad de sus rompientes cantarinas,
una guinda en la filosofía,
o nuestro jardín al fondo de la hoguera disecada…
de ese mandamiento, que semeja contradicción,
y todas esas advertencias de colores…
tal vez, por qué nos ha tragado un pez, oscuro e inmenso,
y se acostumbran, a la intensidad, los perdedores…
tal vez, aquellos astros de calidez amarilla;
o esas calles, repletas de galgos…
esas calles que se prolongan, en un anhelo…
acaso, cuando nos espera, ese cohete verde,
y los gatos que nos alimentaban en la escuela de arte…
de la variedad de sus rompientes cantarinas,
una guinda en la filosofía,
o nuestro jardín al fondo de la hoguera disecada…
de ese mandamiento, que semeja contradicción,
y todas esas advertencias de colores…
tal vez, por qué nos ha tragado un pez, oscuro e inmenso,
y se acostumbran, a la intensidad, los perdedores…
tal vez, aquellos astros de calidez amarilla;
o esas calles, repletas de galgos…
esas calles que se prolongan, en un anhelo…