nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Escríbeme en los ojos
y arráncame de ellos
esa luz moribunda
que se aloja entre los
huecos de mi nombre.
Quiero atravesar los umbrales
de cada uno de mis días.
¡Revivirlos!
¡Abrazarlos!
¡Llorarlos!
Quiero dejar ileso el horizonte
que me circunda
y desandar aquellos blancos
campos que un día pisaron
mis diminutos pies.
Quiero saber el destino
de cada lágrima que
transitó por mi rostro
estimulando el calabozo
de mi pequeñez.
Corta es la vida en las
coordenadas del tiempo,
déjame brotar en pleno invierno,
en sus doctrinas desiguales
donde el cuerpo es un instante,
un vacío sin alas que pugna
por volver a encontrarlas.
Sólo escríbeme en los ojos,
ahí donde la luz
vuelve a la luz...