salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Vana delicia,
breve como la sombra
-no hay dulzor en la vida-,
ilusión soñadora
que viaja todavía,
flor de un día de llama
subida,
pulsos del corazón
en la sien mía,
un andar que viaja,
que vende su alegría,
no su dolor.
Ese soy yo.
Caballos en mis venas
galopan
mi cuerpo,
voces en la garganta
diiciendo "te quiero",
diciendo "vámonos
al monte por romero.
Ese soy yo.
Un río
que pasa,
que se va al mar
de azul
intensidad,
dolor de haber querido
(volví los ojos:
no la vi más),
espina
de haber amado
(volví la vista:
no la vi más).
breve como la sombra
-no hay dulzor en la vida-,
ilusión soñadora
que viaja todavía,
flor de un día de llama
subida,
pulsos del corazón
en la sien mía,
un andar que viaja,
que vende su alegría,
no su dolor.
Ese soy yo.
Caballos en mis venas
galopan
mi cuerpo,
voces en la garganta
diiciendo "te quiero",
diciendo "vámonos
al monte por romero.
Ese soy yo.
Un río
que pasa,
que se va al mar
de azul
intensidad,
dolor de haber querido
(volví los ojos:
no la vi más),
espina
de haber amado
(volví la vista:
no la vi más).