celiana
Esa soy yo, es lo que hay.
Me siento como idiota, en el lugar del extraño comportamiento,
donde las bondades pasan desapercibidas
y las esperanzas no se devuelven,
donde los ideales no se concretizan
y hacen eco en una cultura llena de lamentos.
Me siento inútil, haciendo uso de vocabularios extensos
insignificancia menor, que no resultan claros
en momentos como aquellos;
donde los pensamientos no involucran dogmas
y son sólo simples adiestramientos.
Me siento muda, ante tanta bulla,
que no me permite divagar ni un poquito,
ni me deja expresar, el argumento correcto;
pues mientras las situaciones se disocian de su realidad,
existen versos que se unen
a otros versos, emparejándose,
creando estabilidad a la actual normativad.
Pero a pesar de los supuestos,
que se presentan en amargos comentarios
o en luces de generaciones sin talento,
existe la posibilidad de materializar
lecciones de aliento,
ante la negativa de los miles de medios
de crear nuevos fraseos
que permitan contrarrestar
los culposos sentimientos.