Ellia
Poeta recién llegado
Esos tristes días.
A veces se me entristece el alma,
pierdo la calma;
no sé que me sucede,
se me nubla la esperanza.
A veces no tengo ganas.
Me quedo como en la nada.
No sé que será…
El tiempo se me escapa.
Son esos tristes días
que todos los tenemos,
cuando se busca sentido a la vida
y todo es tan patético.
Esos días de melancolía,
días siempre tan negros,
cuando todo es injusticia
y tantas preguntas nos hacemos.
Son amargas noches,
entre el llanto y el silencio,
entre la oscuridad y el amanecer
entro el no y el sí puedo.
Cuando solo quiero dormir,
y no puedo lograr el sueño.
Cuando necesitamos estar solos
pero la soledad no queremos.
Qué extraños esos días!
Me resisto a lo nuevo,
me sumerjo en el pasado,
me arrepiento de lo que he hecho.
Me pasó horas pensando,
descubro que todo es imperfecto.
Por ratos, mi mente en blanco,
del mundo tanto me alejo.
Pasan esos tristes días,
de a poco voy despertando.
Trato de atrapar el tiempo,
saco ánimos de algún lado.
Ingenua prefiero ser,
seguir la rutina, lo planeado,
mirar a mí alrededor,
volver a creer en algo.
Entonces, vuelvo a ser yo,
una sonrisa me invento,
Acepto el mundo como es,
total, cambiarlo no puedo.
Sigo mi dirección,
un camino bastante incierto.
Vivo el hoy…
Y de esos días ya no me acuerdo.
A veces se me entristece el alma,
pierdo la calma;
no sé que me sucede,
se me nubla la esperanza.
A veces no tengo ganas.
Me quedo como en la nada.
No sé que será…
El tiempo se me escapa.
Son esos tristes días
que todos los tenemos,
cuando se busca sentido a la vida
y todo es tan patético.
Esos días de melancolía,
días siempre tan negros,
cuando todo es injusticia
y tantas preguntas nos hacemos.
Son amargas noches,
entre el llanto y el silencio,
entre la oscuridad y el amanecer
entro el no y el sí puedo.
Cuando solo quiero dormir,
y no puedo lograr el sueño.
Cuando necesitamos estar solos
pero la soledad no queremos.
Qué extraños esos días!
Me resisto a lo nuevo,
me sumerjo en el pasado,
me arrepiento de lo que he hecho.
Me pasó horas pensando,
descubro que todo es imperfecto.
Por ratos, mi mente en blanco,
del mundo tanto me alejo.
Pasan esos tristes días,
de a poco voy despertando.
Trato de atrapar el tiempo,
saco ánimos de algún lado.
Ingenua prefiero ser,
seguir la rutina, lo planeado,
mirar a mí alrededor,
volver a creer en algo.
Entonces, vuelvo a ser yo,
una sonrisa me invento,
Acepto el mundo como es,
total, cambiarlo no puedo.
Sigo mi dirección,
un camino bastante incierto.
Vivo el hoy…
Y de esos días ya no me acuerdo.