De qué esta hecho el mundo ,dijo un sabio,
¿de la materia gris de un pensador ufano?
¿de la conciencia noble de un poeta?
¿de la hecatombe absurda de un tirano?,
vienen y van los dias sin perderse,
se repite de las lumbres el sonido,
se revuelve entre las fosa el tañido,
de las místicas campanas del averno.
¿Qué soy en ti ,oh mundo absurdo?,
de qué paleta robaste mis colores,
no ciñas en mi frente esas tus flores,
que más le aviene a mi cabeza las espinas.
Ahora los ojos de mis muertos se deslumbran,
con la promesa de piedades infinitas,
impensando que el halo que las cubre,
con su oscura mortaja se repita.
Llevaré mis dos cirios hasta el sacro,
envolvente sacramento de la vida,
por si en este devenir,severo y parco,
quisiese recuperar mi alma perdida.
Hasta donde se extiende el horizonte,
no hablarán de otra cosa las estrellas;
seré un héroe sin capas,ni testigos,
buscaran de mi espada las centellas,
sin hallar tan siquiera a mi enemigo.
Extendido sobre el hombro de un gran Atlas,
brotarán de mi cuerpo las raíces,
seré uno con él y con él uno,
hilvanando en sus cabellos albos lises.
No seré más la barquilla entre la fuente,
sino un viento aguerrido entre las olas;
sobre el terminal oscuro y decreciente,
brillaré como un gran sol, cantando a solas.
¿de la materia gris de un pensador ufano?
¿de la conciencia noble de un poeta?
¿de la hecatombe absurda de un tirano?,
vienen y van los dias sin perderse,
se repite de las lumbres el sonido,
se revuelve entre las fosa el tañido,
de las místicas campanas del averno.
¿Qué soy en ti ,oh mundo absurdo?,
de qué paleta robaste mis colores,
no ciñas en mi frente esas tus flores,
que más le aviene a mi cabeza las espinas.
Ahora los ojos de mis muertos se deslumbran,
con la promesa de piedades infinitas,
impensando que el halo que las cubre,
con su oscura mortaja se repita.
Llevaré mis dos cirios hasta el sacro,
envolvente sacramento de la vida,
por si en este devenir,severo y parco,
quisiese recuperar mi alma perdida.
Hasta donde se extiende el horizonte,
no hablarán de otra cosa las estrellas;
seré un héroe sin capas,ni testigos,
buscaran de mi espada las centellas,
sin hallar tan siquiera a mi enemigo.
Extendido sobre el hombro de un gran Atlas,
brotarán de mi cuerpo las raíces,
seré uno con él y con él uno,
hilvanando en sus cabellos albos lises.
No seré más la barquilla entre la fuente,
sino un viento aguerrido entre las olas;
sobre el terminal oscuro y decreciente,
brillaré como un gran sol, cantando a solas.