Norainu
Poeta fiel al portal
Espadas.
En mi memoria tus palabras son espadas.
Ahí, filo puro sin sombra de pasión.
Se han quedado grabadas sin sonido,
eco sonámbulo de un pasado intranquilo.
Todas ellas simplemente existen,
se vierten como cántaro vacío
y buscan llenarse de sentido.
Mi fiebre antigua es el pasado.
El barro que me compuso
y que hoy está agrietado y seco.
“ya lo he hecho todo en mi vida”
Dicen los ancianos.
Por Dios.
No llegan ni a la cuarta parte de lo que he vivido
y siento que aún tengo que empezar.
En esa fuerza arrabalera que me calienta la sangre,
noble por sincera, bruna como el carbón,
quisiera volver atrás y agarrar esa niebla confusa
donde vivimos felices e inconscientes.
Iré hacia adelante sin ti,
con la mano tendida hacia las tuyas.
Si giras la cabeza y pisas el miedo de conocerme de verdad.
Aprieta fuerte que nos vamos a viajar.
En mi memoria tus palabras son espadas.
Ahí, filo puro sin sombra de pasión.
Se han quedado grabadas sin sonido,
eco sonámbulo de un pasado intranquilo.
Todas ellas simplemente existen,
se vierten como cántaro vacío
y buscan llenarse de sentido.
Mi fiebre antigua es el pasado.
El barro que me compuso
y que hoy está agrietado y seco.
“ya lo he hecho todo en mi vida”
Dicen los ancianos.
Por Dios.
No llegan ni a la cuarta parte de lo que he vivido
y siento que aún tengo que empezar.
En esa fuerza arrabalera que me calienta la sangre,
noble por sincera, bruna como el carbón,
quisiera volver atrás y agarrar esa niebla confusa
donde vivimos felices e inconscientes.
Iré hacia adelante sin ti,
con la mano tendida hacia las tuyas.
Si giras la cabeza y pisas el miedo de conocerme de verdad.
Aprieta fuerte que nos vamos a viajar.