Maygemay
Poeta que considera el portal su segunda casa
Despertaba el otoño a la hora pactada,
la niebla se esparcía con efluvios de nardos,
y el olvido en el campo azuleaba los cardos
fingiendo primaveras de tarde enamorada.
El sol en su crepúsculo encantaba la aguada*,
y entre cuerdas y vino recitaban los bardos,
sobre el ramaje espeso soñaban los leopardos
ardorosos idilios de una noche dorada.
Y yo busqué tus pasos en la bruma hechicera
de un mayo anaranjado con ensueños profundos
que cambiaban indicios en la nube viajera
por rojos espejismos en cielos vagabundos,
mas sólo era un esbozo de luna pasajera
que eclipsaba miradas en este y otros mundos.
*Aguada: 8. f. Argentina, Cuba, República Dominicana y Uruguay: abrevadero.
"El sol en su crepúsculo encantaba la aguada"
La reiteración de a me parece musical, como si se alargara y se encareciera la languidez del paisaje que estoy describiendo.
Por otra parte , el verbo encantar tiene el sentido exacto de lo que yo deseo expresar y la mayoría de sus sinónimos también pertenecen a la primera conjugación, podría haber elegido seducír, de tercera conjugación, pero no tiene el efecto que busco, es más duro y posee otras implicancias.
Soy una enamorada de la palabra y de la imagen, que para mí está por encima de todo en poesía y en este caso ese encuentro vocálico me parece mágico y melodioso.
Mi afecto para todos.
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