Juan Máximo
Poeta recién llegado
En sueños del más allá era un fantasma
Se transformaba a pesadilla en aburrimientos desérticos de infinitud
Sentía pánico de volver a nacer
Desde entrañas terror al infinito
Desesperación ante la desaparición
A cada segundo la nada infinita del fin del tiempo pisaba los talones
El vicio como remolino tragándose los minutos
Su mirada hundiéndose en fluidez de mi sangre acelerando su curso
Como aguas de un río sacudidas por el viento
Espíritu vagabundeando en la eternidad
Presa del pánico vertiginoso en abismal eternidad sin fin
El alivio besaba en los vicios, ¿qué hacía para olvidar?
¿Nacer en la muerte de la memoria?, ¿reencarnar?
Parecía existir en masoquismo sometido al tiempo infinito
Suplicando arrodillado al ocaso que lo posea
Flexionando en tobillos descalzos, helándose
Ilusiones de sentidos volatilizándose como carne de los muertos
Rogadas de reaparecer en lo fantasmal
Apariciones intoxicadas de esperanza escribían orgasmos de imaginación
No quería dejar que la nada, ama de la soledad, acalle alaridos desnudos de sonidos
La sombra de la paradoja del tiempo acaparaba
Quería olvidar la condena, prisión sin sentido, de no tener destino
Emociones reencarnándose embriagaban al fantasma que flotaba
En el viento nadaba
Y nada…en la eternidad
Difuminándose en despertar de espejismo del más allá
(Publicado en Antología Poética “Bordes del caos”. Ediciones Bruma, 2013)
Se transformaba a pesadilla en aburrimientos desérticos de infinitud
Sentía pánico de volver a nacer
Desde entrañas terror al infinito
Desesperación ante la desaparición
A cada segundo la nada infinita del fin del tiempo pisaba los talones
El vicio como remolino tragándose los minutos
Su mirada hundiéndose en fluidez de mi sangre acelerando su curso
Como aguas de un río sacudidas por el viento
Espíritu vagabundeando en la eternidad
Presa del pánico vertiginoso en abismal eternidad sin fin
El alivio besaba en los vicios, ¿qué hacía para olvidar?
¿Nacer en la muerte de la memoria?, ¿reencarnar?
Parecía existir en masoquismo sometido al tiempo infinito
Suplicando arrodillado al ocaso que lo posea
Flexionando en tobillos descalzos, helándose
Ilusiones de sentidos volatilizándose como carne de los muertos
Rogadas de reaparecer en lo fantasmal
Apariciones intoxicadas de esperanza escribían orgasmos de imaginación
No quería dejar que la nada, ama de la soledad, acalle alaridos desnudos de sonidos
La sombra de la paradoja del tiempo acaparaba
Quería olvidar la condena, prisión sin sentido, de no tener destino
Emociones reencarnándose embriagaban al fantasma que flotaba
En el viento nadaba
Y nada…en la eternidad
Difuminándose en despertar de espejismo del más allá
(Publicado en Antología Poética “Bordes del caos”. Ediciones Bruma, 2013)