En lentas procesiones siderales
esquivando cometas y asteroides
escalan los recuerdos nebulosas,
oscuros pasadizos intrincados
por sendas que se expanden memoriosas.
Derraman sus nostalgias en el cosmos
y llueven versos grises en las copas,
en un papel agónico y vacío
se encharca en las pisadas de la musa
la tinta que alimenta nuestras coplas.
Atrás lo que quedó, quedó olvidando,
cada segundo es puerta que se cierra
y escapa velozmente.
Por mandato supremo
y en misión temeraria
acude tu fantasma macilento
a instalarse de pronto en la ventana,
vertiendo el elixir de la esperanza
en un cáliz de barro y desaliento
rondando los espejos de la nada.
esquivando cometas y asteroides
escalan los recuerdos nebulosas,
oscuros pasadizos intrincados
por sendas que se expanden memoriosas.
Derraman sus nostalgias en el cosmos
y llueven versos grises en las copas,
en un papel agónico y vacío
se encharca en las pisadas de la musa
la tinta que alimenta nuestras coplas.
Atrás lo que quedó, quedó olvidando,
cada segundo es puerta que se cierra
y escapa velozmente.
Por mandato supremo
y en misión temeraria
acude tu fantasma macilento
a instalarse de pronto en la ventana,
vertiendo el elixir de la esperanza
en un cáliz de barro y desaliento
rondando los espejos de la nada.